Europa

Viajes a Europa

Europa tiene algo raro: llegás a un lugar que nunca pisaste y reconocés medio todo. La plaza donde te sentás a tomar un café ya estaba ahí antes de que existiera la Argentina, y sin embargo la gente la usa como plaza y no como monumento. Al final lo que te traés no suele ser la foto de la torre, sino la tarde que te quedaste mirando un barrio de ochocientos años que sigue funcionando.

🏛️ Un continente que se camina

Las ciudades europeas están hechas para caminarlas: en la misma cuadra podés tener una iglesia de mil años, un mercado y una plaza donde la gente se sienta a no hacer nada. Lo de las distancias es más matizado de lo que se cuenta —un tramo largo entre dos capitales se parece bastante a Resistencia–Buenos Aires—, pero en unas pocas horas te cambia el idioma, la comida y hasta la forma de las casas. Comparada con Turquía, Europa se siente más familiar y más urbana: Turquía sorprende más, pero Europa es la que muchas tenían adentro desde chicas.

🍂 Cuándo conviene ir

Los dos mejores momentos son la primavera y el otoño europeos, y te conviene distinguirlos porque no dan lo mismo. La primavera europea cae en nuestro otoño: los días se van estirando, tenés luz hasta tarde y las ciudades todavía no están desbordadas. El otoño europeo cae en nuestra primavera: temperatura amable y menos gente, pero los días se van acortando, y a fines de octubre cambia la hora y de golpe oscurece bastante más temprano —en varias ciudades, antes de las seis—. Si vas en pleno verano europeo, el sur se pone realmente caluroso: España, Italia y el sur de Francia se van a treinta y pico largos, con mucho menos aire acondicionado que acá. Alemania o Suiza suelen ser más frescas, aunque también tienen sus olas de calor. Eso sí: filas vas a encontrar en todos lados. Y en pleno invierno oscurece a media tarde; lo disfrutás igual, con luces, mercados y museos, pero el día te rinde menos.

👜 Para quién es (y sí, se puede ir sola)

Europa es un destino cómodo para viajar sola, y lo notás apenas llegás: el transporte público se entiende con un mapa y dos paradas, está todo señalizado, y entrar sola a cenar, a un museo o a un café no le llama la atención a nadie. Es de los primeros viajes largos que muchas se animan a hacer por su cuenta, y tiene sentido que así sea. Ahora, Europa te pide algo a cambio: ganas de caminar, curiosidad y aguante para volver al hotel con los pies cansados. Si preferís no organizar nada y que las decisiones ya estén tomadas, mirá las salidas publicadas más abajo; y si viajás sola y querés saber cómo se maneja el tema de la habitación, escribinos y lo vemos juntas.

🥾 Un consejo honesto

Vas a caminar muchísimo, y buena parte sobre adoquines: el calzado cómodo y ya usado no es un detalle, es la diferencia entre disfrutar la tarde y contar los pasos que faltan hasta el hotel. Y la valija la vas a mover más de una vez, así que llevá poco: elegí bien en qué gastar la energía y usá el tiempo libre para sentarte en una plaza en vez de tachar un museo más.

Próximas salidas a Europa

Estas son las fechas confirmadas hoy. Se actualizan solas: si no ves la tuya, escribinos y la buscamos.

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Preguntas sobre Europa

¿Necesito visa para entrar a Europa?
Con pasaporte argentino no hace falta visa para entrar como turista por estadías cortas. Lo que sí importa es el pasaporte en regla: que tenga vigencia de sobra sobre la fecha de regreso y que no sea de una tanda vieja, porque también miran cuándo fue emitido. Además, los países del espacio Schengen están poniendo en marcha una autorización electrónica previa (ETIAS): un trámite online corto, con un costo bajo, que sacás antes de viajar. Los requisitos migratorios cambian, así que no te guíes por lo que le pasó a alguien hace tres años: consultanos cuando estés por reservar y te decimos qué piden en ese momento.
¿Es seguro para una mujer que viaja sola?
Sí, y suele sorprender lo cómodo que resulta: el transporte público es fácil de entender, en los centros hay gente en la calle hasta tarde y sentarte sola a comer en un restaurante no llama la atención de nadie. Lo que sí existe es el carterismo en subtes, estaciones y puntos muy turísticos. Es robo al descuido, no violento, y lo prevenís con hábitos: cartera cruzada adelante y cerrada, el celular nunca en el bolsillo de atrás, la mochila adelante cuando el subte va lleno, la plata y las tarjetas repartidas en dos lugares distintos, y copia del pasaporte en el celular. Si tenés dudas sobre una ciudad puntual, preguntanos antes de viajar.
Nunca hice un vuelo tan largo, ¿cómo se lleva?
Es largo, sí, pero se lleva mejor de lo que imaginás. La diferencia horaria con Europa continental es de cuatro o cinco horas según la época del año, mucho menos de lo que suena. El truco es entrar en el horario de allá desde el primer día: nada de siesta larga apenas llegás, caminá, tomá sol y aguantá hasta la noche local; en un par de días ya estás en hora. En el avión, tomá agua, levantate a estirar las piernas cada tanto y llevá medias de descanso si sos de hincharte. La vuelta se siente todavía más fácil.
¿Necesito saber inglés u otro idioma?
No. En España estás en casa, en Italia entendés más de lo que creés, y en Francia o Alemania alcanza con buena onda, señas y el traductor del celular, que además lee carteles y menús con la cámara. Y si viajás en una salida grupal, vas con gente de acá: siempre hay con quién resolverlo entre varios. Si querés saber cómo se manejan las visitas en una salida puntual, consultanos.